Para ahorrar en la compra, sin niños, sin hambre y sin sueño
En La Vanguardia nos daban el otro día las claves para ir a comprar y conseguir ahorrar un poco. La verdad es que la propuesta es de lo más original: “Para ahorrar, vaya a comprar sin hambre, sin sueño y sin niños”.
Pero el caso es que, unque nos parezca una cosa graciosa, tiene su fundamento, ya que está relacionado con el neuromarketing.
Para empezar, nos habla de la rutina: si hacemos la compra siempre igual, muchas veces compramos cosas que no necesitamos, simplemente porque lo hacemos sin pensar si nos hace falta o no.
Las emociones tienen mucho que ver a la hora de hacer la compra, y desde luego, hay muchos estudios sobre ello que desde los supermercados se aprovechan para inducirnos a comprar más (por ejemplo, las promociones de compre 5 y pague 4).
Pero vamos, que …









